Los errores innatos de la inmunidad, también llamados inmunodeficiencias primarias, son un grupo de enfermedades que se producen porque alguno de los componentes del sistema inmunológico —que es el encargado de defendernos de infecciones y de mantener el equilibrio de nuestro sistema de defensas para que no se produzca reacciones exageradas inflamatorias (fiebre incontrolable, dolor e inflamación de las articulaciones)—, esto se debe por factores genéticos que se pueden expresar desde en lactantes, primera infancia, adolescencia o incluso en la vida adulta.
No siempre se manifiestan de la misma manera en todas las personas.
Es importante saber que no se trata de enfermedades contagiosas, ni se deben a algo que la familia haya hecho o dejado de hacer.
En muchos casos tienen un origen genético, pero también pueden deberse a fallas muy específicas en la maduración o el funcionamiento de las células de defensa.
Aunque son consideradas enfermedades poco frecuentes en la población general, muchas de ellas pueden ser más habituales y el problema es que no son pensadas.
Su detección temprana permite iniciar tratamientos adecuados, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
Por eso es fundamental reconocer los signos de alarma, que son señales que pueden permitirnos sospechar que existe una alteración en el sistema inmune.
Entre los signos más comunes se encuentran:
- Infecciones recurrentes, puede responder al tratamiento pero vuelve a repetirse con frecuencia en un año o tardar mucho en curarse.
- Infecciones por bacterias, hongos o virus severas, requiere que nos internemos y/o usar medicación antibiótica, anti nicótica o anti virales.
- Necesidad frecuente de antibióticos.
- Adenomegalias, diarreas crónicas, baja de peso, problemas de crecimiento.
- Enfermedades autoinmunes o inflamatorias asociadas.
- Antecedentes familiares de Inmunodeficiencias.
Que un niño o un adulto presente alguno de estos síntomas no significa automáticamente que tenga una inmunodeficiencia primaria, pero sí indica que vale la pena una evaluación por un especialista en inmunología.
El objetivo de identificar estos signos es brindar un camino claro para que los pacientes y sus familias puedan consultar a tiempo, realizar estudios adecuados y acceder a tratamientos que hoy son muy eficaces: desde inmunoglobulina, profilaxis antibiótica y terapias dirigidas, hasta trasplante de médula u opciones génicas en casos seleccionados.
Reconocer las señales y consultar de manera precoz permite actuar antes de que las infecciones o complicaciones afecten la salud.
Por eso, esta guía tiene como objetivo acompañar, informar y brindar herramientas sencillas para que cada persona pueda comprender cuándo corresponde pensar en un posible error innato de la inmunidad.